FLEIGEL + GALLETITAS DIDÁCTICAS: COLOR, JUEGO Y UNA IDEA PRÁCTICA PARA Emprender o regalar 

Utilizamos los nuevos FLEIGEL. La línea de colorantes en gel de Fleibor, aplicados al glasé real para decorar galletitas.

 

Los colorantes en gel son especialmente prácticos para este tipo de preparaciones porque permiten incorporar color sin agregar una cantidad importante de líquido. Y esto, cuando trabajamos con glasé, es fundamental: unos pocos gramos de más pueden modificar completamente su consistencia.

 

FLEIGEL nos permite:

 

- Lograr colores intensos utilizando poca cantidad de producto.

- Incorporar el color progresivamente hasta alcanzar exactamente el tono que buscamos.

- Mantener mejor la consistencia del glasé.

- Crear desde tonos suaves y pasteles hasta colores mucho más saturados.

- Dividir una misma preparación base y obtener rápidamente una paleta completa de colores.

- Mezclar diferentes tonos entre sí para ampliar nuestra paleta.

- Trabajar con precisión tanto en glasé de delineado como de relleno y detalles.

 

Un buen consejo es colorear siempre de menos a más. Comenzamos con una pequeña cantidad de FLEIGEL, integramos muy bien y recién entonces evaluamos si necesitamos agregar más.

 

 

TRES OPCIONES DE GLASÉ REAL

 

No existe una única manera de preparar glasé real. Podemos elegir distintas fórmulas de acuerdo con los ingredientes que tengamos disponibles y el resultado que estemos buscando.

 

OPCIÓN 1 — GLASÉ REAL CON CLARAS PASTEURIZADAS

 

Ingredientes

 

- 500 g de azúcar impalpable tamizada

- 70 g de claras pasteurizadas

- 1 cucharadita de jugo de limón

- FLEIGEL del color elegido

 

Procedimiento

 

Colocamos las claras pasteurizadas en el bowl y comenzamos a batir suavemente, apenas hasta que comiencen a espumar.

 

Incorporamos progresivamente el azúcar impalpable tamizada y agregamos el jugo de limón.

 

Continuamos batiendo a velocidad baja hasta obtener un glasé blanco, homogéneo, firme y sin grumos.

 

Es importante no batir excesivamente ni a velocidades demasiado altas, porque no buscamos incorporar grandes cantidades de aire: necesitamos un glasé liso que después nos permita realizar terminaciones prolijas.

 

 

OPCIÓN 2 — GLASÉ REAL CON POLVO PARA MERENGUE

 

Ingredientes

 

- 500 g de azúcar impalpable tamizada

- 15 g de polvo para merengue

- 70 a 90 g de agua aproximadamente

- FLEIGEL del color elegido

 

Procedimiento

 

Mezclamos el azúcar impalpable tamizada con el polvo para merengue.

 

Comenzamos a incorporar el agua de manera progresiva mientras batimos a velocidad baja.

 

No agregamos toda el agua de una vez. La cantidad necesaria puede variar ligeramente según el azúcar utilizado, la humedad ambiente y la consistencia final que necesitemos.

 

Continuamos batiendo hasta conseguir una preparación blanca, lisa y homogénea.

 

Esta alternativa es especialmente práctica porque trabajamos con un ingrediente seco que podemos tener almacenado y utilizar cuando lo necesitamos.

 

 

OPCIÓN 3 — GLASÉ REAL CON ALBÚMINA Y GLUCOSA

 

Ingredientes

 

Para 1 kg de azúcar impalpable:

 

- 1 kg de azúcar impalpable

- 30 g de albúmina

- 40 g de glucosa

- 140 g de agua

Esencia incolora de FLEIBOR (opcional)

 

Procedimiento

 

Mezclamos la albúmina con el agua y dejamos reposar unos minutos para favorecer su hidratación.

 

Colocamos el azúcar impalpable tamizada en el bowl de la batidora y comenzamos a incorporar progresivamente la mezcla de agua y albúmina.

 

Agregamos la glucosa y batimos a velocidad baja hasta conseguir un glasé homogéneo, brillante y sin grumos.

 

La incorporación de glucosa nos permite obtener un glasé más flexible y brillante, y además ayuda a disminuir la tendencia a la separación de líquido durante el reposo.

 

COLOREAR Y REGULAR LA CONSISTENCIA

 

Cualquiera de estas tres recetas nos sirve como glasé base.

 

Una vez preparado, podemos dividirlo en diferentes recipientes de acuerdo con nuestra paleta y comenzar a colorear con FLEIGEL.

 

Agregamos pequeñas cantidades de colorante, mezclamos perfectamente y observamos el resultado antes de incorporar más.

 

Después viene otro punto fundamental: la consistencia.

 

No necesitamos un glasé diferente para cada trabajo. Partimos de una base y modificamos su fluidez según lo que queremos hacer.

 

Para delinear, escribir o realizar pequeños detalles, necesitamos un glasé más firme, capaz de mantener la forma.

 

Para rellenar superficies, necesitamos un glasé más fluido y autonivelante. Para conseguirlo agregamos agua de a gotas, mezclando y controlando permanentemente la textura.

 

Siempre conviene avanzar lentamente: es mucho más fácil aflojar un glasé que recuperar uno al que le agregamos demasiada agua.

 

GALLETITAS DIDÁCTICAS PARA EL DÍA DEL NIÑO

 

Ahora vamos a llevar todo esto a una propuesta que también podemos pensar desde el emprendimiento.

 

Una galletita decorada no necesariamente tiene que ser solamente algo rico o visualmente lindo.

 

También puede convertirse en una experiencia.

 

Las galletitas didácticas combinan pastelería, juego y aprendizaje, y por eso son una alternativa muy interesante para desarrollar productos especiales para el Día del Niño.

 

Podemos crear:

 

- Letras para formar nombres o palabras.

- Números y operaciones sencillas.

- Formas geométricas.

- Animales.

- Colores.

- Caritas y emociones.

- Juegos de asociación.

- Parejas para jugar al memotest.

- Piezas que formen un rompecabezas.

- Galletitas para ordenar por tamaño, forma o color.

- Kits para que cada chico pueda decorar sus propias piezas.

 

Y ahí aparece una posibilidad interesante para quien emprende: no vender solamente la galletita, sino pensar el producto completo.

 

Por ejemplo, podemos crear una caja o bolsa del Día del Niño que incluya galletitas, pequeñas mangas con glasé de diferentes colores preparado con FLEIGEL, sprinkles y una tarjeta con una actividad o consigna.

 

Incluso podemos desarrollar diferentes propuestas según las edades.

 

Para los más chicos, colores, animales y formas.

 

Para niños un poco más grandes, palabras, rompecabezas, memotest o desafíos creativos.

 

También podemos ofrecerlas como souvenirs, regalos escolares, propuestas para jardines, eventos infantiles o kits personalizados.

 

Y hay otra ventaja: gran parte del proceso se presta perfectamente al trabajo en serie.

 

Podemos producir las masas, cortar muchas piezas utilizando los mismos moldes, hornear por tandas, preparar una única base de glasé, dividirla y generar toda nuestra paleta utilizando FLEIGEL.

 

Después cambiamos la gráfica, los colores, la presentación o la consigna y podemos obtener productos diferentes partiendo prácticamente del mismo sistema de producción.

 

Ahí está la mirada emprendedora que me interesa trabajar:

 

no pensar solamente qué podemos hacer, sino qué podemos hacer con lo que ya sabemos.

 

Una misma receta de galletitas y una buena paleta de colores pueden transformarse en muchísimos productos diferentes.

 

Porque una galletita puede ser simplemente una galletita.

 

O puede ser un juego, una actividad, un regalo y un producto con valor agregado.